El nuevo abogado

El abogado se ha convertido en profesional que gestiona una empresa de servicios jurídicos.

El nuevo abogado se caracteriza por la especialización, por fomentar las sinergias con otros profesionales y por basar su estrategia en la figura del cliente.

El nuevo abogado se basa en un profesional 3.0. Esto va más allá que la mera adaptación del profesional a los medios tecnológicos, y es que en la actualidad, las herramientas han evolucionado, y se entiende al profesional como gestor de un negocio que ofrece servicios jurídicos.

Gracias al marketing jurídico, el nuevo concepto de abogado y despacho, iguala a los profesionales a la hora de plantear una estrategia empresarial. FUENTE. Flickr.com

Gracias al marketing jurídico, el nuevo concepto de abogado y despacho, iguala a los profesionales a la hora de plantear una estrategia empresarial.
FUENTE. Flickr.com


Eficiencia, profesionalidad, calidad, y especialización debe ser la marca del despacho de abogados, y con las bases con las que hay que llegar a los clientes potenciales.
Cambia la demanda del destinatario de los servicios y por lo tanto, también debe cambiar la manera de ofrecerlos.
El nuevo abogado viene definido por un profesional que crear sinergias con otros profesionales, gestiona desde dentro lo que se quiere transmitir, tiene la necesidad de ser rentable en su trabajo, y mostrar una eficiencia y cercanía al cliente.
Con la evolución del modelo empresarial da igual que seamos un despacho grande, mediano o pequeño. Todos están en igualdad de condiciones a la hora de llevar acabo una estrategia empresarial basada en el marketing de contenidos.
El presupuesto de un despacho no marcará la diferencia con el resto, ni garantizará llegar a un mayor número de usuarios. Aunque hay que ser realistas, y el dinero siempre ayuda, y más si queremos combinar el marketing online con el offline.
Fuente: Pinterest

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Actualmente, el tiempo no se pierde, sino que se invierte en futuro. Debemos saber quién es nuestro cliente y qué quiere, y emplear todos nuestros esfuerzos en su satisfacción, y es que las nuevas estrategias empresariales tienen una filosofía clara: el cliente.
El abogado 3.0 debe tener un plan de empresa, un sistema de gestión que nos permita tener un control de tiempos de atención al cliente y estudio, digitalización utilizando las nuevas tecnologías, especialización, y fomentar la sinergia con otros profesionales. En definitiva, ser eficaz y eficiente.
El abogado 3.0 gestiona su despacho como una empresa de servicios jurídicos, donde se pretende crear marca, y fidelizar al cliente.

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